En fisioterapia, la radiofrecuencia se emplea para tratar lesiones musculares, articulares y tendinosas, reducir inflamaciones y aliviar el dolor crónico. También es efectiva en procesos de recuperación postquirúrgica o después de lesiones deportivas. La aplicación es indolora y se adapta a las necesidades específicas del paciente, ya que se pueden ajustar la intensidad y la profundidad del tratamiento según el objetivo terapéutico. La radiofrecuencia es segura cuando la realiza un profesional capacitado y puede combinarse con otras terapias para potenciar sus beneficios.